Lo raro sería que resultara a la primera

A veces interpretamos el primer fracaso como una respuesta definitiva. Pero quizás no significa que algo no funcione. Quizás significa simplemente que lo intentamos muy pocas veces.

Hay algo que entendemos perfectamente cuando aprendemos a caminar, pero que olvidamos cuando somos adultos.

Que probablemente no resulte a la primera.

Ni a la segunda.

Y quizás tampoco a la tercera.

Pero cuando algo nos importa, tendemos a interpretar demasiado rápido el primer fracaso.

Mandamos una propuesta y no responden.

Intentamos un proyecto y nadie parece interesado.

Publicamos algo y casi nadie lo ve.

Cambiamos un hábito y a los pocos días volvemos exactamente al mismo lugar.

Y entonces aparece una conclusión bastante cómoda:

“Esto no funciona.”

Pero quizás estamos sacando una conclusión demasiado grande de una muestra demasiado pequeña.

Porque si cada intento tiene alguna posibilidad de funcionar, repetir no es solamente perseverancia.

También es probabilidad.

Una puerta que tiene pocas posibilidades de abrirse seguirá teniendo pocas posibilidades si la golpeamos una sola vez.

Pero nuestra historia cambia cuando existen muchas puertas.

Y muchos intentos.

Por eso quizás las personas que consiguen cosas extraordinarias no siempre son aquellas a quienes todo les resulta.

A veces son simplemente aquellas que acumularon suficientes intentos como para que algo, finalmente, ocurriera.

Claro que perseverar no significa repetir eternamente lo mismo.

También hay que aprender.

Cambiar.

Corregir.

Probar otra puerta.

Pero abandonar después del primer fracaso tiene un problema: le estamos pidiendo a un solo intento que decida toda nuestra historia.

Tal vez deberíamos acostumbrarnos a pensar de otra manera.

Cuando algo no resulta, antes de preguntarnos si debemos abandonar, podríamos preguntarnos:

Cuántas veces esperaba tener que intentarlo?

Porque si la respuesta era una sola vez… quizás el problema nunca fue nuestra falta de capacidad.

Quizás esperábamos demasiado de nuestro primer intento.